Branding Post COVID-19

Centro comercial vacío

[vc_row][vc_column][vc_custom_heading font_container=»tag:div|font_size:9px|text_align:left|color:%23282828″ text=»Photo by Tobias Rehbein on Unsplash» google_fonts=»font_family:Bitter%3Aregular%2Citalic%2C700|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal»][vc_empty_space][vc_column_text]

La llegada del virus

Comienza una crisis sanitaria en China en diciembre del pasado año, a esto se sumaron una cantidad de países contagiados para transformar un tema de salud local en un malestar de escala global; el COVID-19 se ha esparcido por todo el mundo.

Tal es la gravedad de la situación, que la mayoría de los gobiernos tomaron acciones en pro de la seguridad de su gente, decretando el aislamiento social como primera línea de defensa contra el virus.

Estas medidas se han prolongado por varias semanas, inclusos meses en el caso de algunos países; trayendo como consecuencia una terrible recesión económica y un cambio en la vida cotidiana de las personas. Ir de compras al supermercado u ocupar presencialmente un puesto de trabajo ya no son cosas tan normales.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/3″ css=».vc_custom_1587781729061{padding-top: 60px !important;}»][vc_single_image image=»20703″ img_size=»medium» add_caption=»yes»][/vc_column][vc_column width=»2/3″][vc_column_text]

Trabajar sin salir de casa

Ya es común el uso de la tecnología para trabajar de manera remota; en la mayoría de los casos, se trata empleados cuyas labores se remiten al trabajo de oficina, el cual pueden seguir desempeñando desde sus casas.

Por otra parte, quienes no pueden laborar desde casa, pero se ven en la obligación de cumplir con la cuarentena; también se apoyan en el uso del internet para entretenerse, informarse, comunicarse e incluso “realizar sus compras”.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row css=».vc_custom_1587768896333{padding-top: 32px !important;}»][vc_column width=»2/3″][vc_column_text]

¿Y cuál es el impacto?

En el mundo de las marcas, la pandemia terminó por acelerar un futuro que no tardaba en consolidarse. Si bien es cierto que las compras en línea no son una novedad, estas se hacían por comodidad en ciertos rubros; sin embargo, ya hoy son una necesidad. Como es el caso de los alimentos y demás artículos de primera necesidad.

¿Cómo deberían responder las marcas ante esta nueva dinámica? Que si bien, puede disminuir pasada la pandemia, es una costumbre que llegó para quedarse.

Dada esta realidad, poco importa si se tratan de marcas grandes o pequeñas, de si es la industria de la moda o alimentación; lo que ya es un hecho, es que ninguna marca puede seguir operando sin existir en mundo el offline y online de forma simultánea.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/3″ css=».vc_custom_1587766482293{padding-top: 60px !important;}»][vc_single_image image=»20712″ img_size=»full» add_caption=»yes»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Como si de una predicción se tratara, Andy Stalman lo comenta en su libro Brandoffon: El Branding del futuro (2014)[/vc_column_text][rt_blockquote_style blockquote_style=»two» blockquote_content=»“Los retailers, o minoristas, deben ser ágiles y adaptables a las circunstancias, deben evolucionar con los gustos y las necesidades de los consumidores. Los clientes pueden encontrar prácticamente todo online, y es por ello que la in-store shopping experience les debe ofrecer algo que sea mucho mejor” (p.121)»][vc_column_text]En este sentido creo que hemos llegado a un punto sin retorno, ya que la nueva dinámica social será bastante distante en comparación a lo que estábamos acostumbrados; por lo que siendo proveedores de productos y servicios debemos estar preparados para el inminente cambio en el comportamiento del consumidor, donde su «seguridad» y bienestar personal, así como las gratas experiencias serán la prioridad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

¿Qué tiene que ver la Confianza con el Diseño de Empaques?

[vc_row][vc_column][vc_custom_heading font_container=»tag:div|font_size:9px|text_align:left|color:%23282828″ text=»Imagen principal: Boxed Water Is Better on Unsplash» google_fonts=»font_family:Bitter%3Aregular%2Citalic%2C700|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal»][vc_empty_space][vc_column_text]

¿Por qué hablar de confianza?

Confianza es un término bastante común en nuestra vida diaria, tan cotidiano que pasa muy desapercibido frente a nosotros. Ignorar este concepto es pasar por alto la enorme importancia que este tiene para desarrollarnos positivamente con nuestro entorno y alcanzar nuestros objetivos en cualquier terreno.

La psicología la define como el grado de esperanza o fe que ponemos en nosotros mismos, en otras personas, cosas o circunstancias. Siendo esta la base fundamental para las relaciones interpersonales, desenvolvimiento en diversos escenarios y por supuesto en asegurar nuestra “supervivencia”.

El escenario comercial no es la excepción, pues sin confianza no habría transacción posible. Por ello, como consumidores, buena parte de los productos que compramos y los servicios que contratamos han pasado previamente por nuestros distintos filtros mentales.

Tener esto en mente nos resulta útil para determinar qué tan confiable es una oferta en función de lo que aportan a nuestra supervivencia y a la satisfacción de nuestras necesidades.[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/3″][vc_single_image image=»20635″ img_size=»full» add_caption=»yes»][/vc_column][vc_column width=»2/3″][vc_column_text]

Relación Confianza – Empaque

Hagamos el siguiente ejercicio. Nos encontramos frente a un anaquel donde debemos escoger entre dos productos de la misma categoría, pero de marcas distintas. Además, no contamos con ninguna información o experiencia previa con estos productos; sólo dependemos de nuestra propia percepción para palpar el empaque y decidir.

Buena parte de la información que recogeríamos en ese momento sería a través de la visión, la cual condicionaría fuertemente nuestra decisión de compra, ya que nuestro cerebro dedica casi el 50% de su capacidad a procesar este tipo de información.

A partir de esta información podemos inferir la calidad del producto sin tan siquiera haberlo probado, ya contrastaríamos la información recogida con nuestros propios juicios de valor[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Es en este punto donde se da un conflicto de intereses en tres partes de nuestro cerebro:

  1. El córtex, que es nuestra parte analítica y racional.
  2. El límbico, muy asociado a las emociones.
  3. El reptiliano que se asocia a todos nuestros impulsos e instinto de supervivencia.

Estos sostienen un debate para determinar quién aporta el motivo más relevante para seleccionar alguna de las alternativas.[/vc_column_text][vc_empty_space][vc_column_text]

¿Cuál es la lección?

Considerar esto es de gran importancia para las marcas al momento de diseñar el empaque de sus productos, ya que, en atención a planes y objetivos concretos, se habrá de decidir a cuáles de estas vertientes se va a seducir; sabiendo que biológicamente en nuestro cerebro la emoción es más fuerte que la razón y el instinto es más poderoso que las otras dos al momento de tomar una acción.

Recuerda entonces que al momento diseñar o rediseñar el empaque de tus productos, la decisión de compra del consumidor se ve muy influida por su apariencia, por lo que debe ser concebida de forma que le inspire seguridad y la confianza.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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